
El único objetivo del BASKET ZARAGOZA 2002 es y ha sido desde su creación el ascenso a la liga ACB. Pero el rumbo ha sido muy diferente.
La temporada 2002/2003, se comenzó con 8 jugadores, alegando el Director Deportivo que de esta manera se podría ver las necesidades del equipo sobre la marcha y que durante la temporada habría incorporaciones. La primera de ellas, fue Fran Ruiz, compañero de Arcega en Cáceres, aunque su contrato temporal de 3 meses, no fue renovado. A partir de ahí comenzó un carrusel de fichajes, la mayoría de ellos, cortados por bajo rendimiento. El año 2002 llegaba a su fin y con él, la lesión de Ricardo Uriz, el hasta entonces base titular. Para sustituirlo se fichó a J.J. Jiménez, que solo estuvo en la disciplina rojilla 10 partidos. Antes de las Navidades, se anunciaba el fichaje de Francisco José Murcia Sánchez, jugador querido por la afición zaragozana, por su casta en el anterior CAI.
Fue recibido como el hijo prodigo y sus primeros partidos con la elástica caísta fueron buenos. La afición del Príncipe Felipe, veía como real la posibilidad de lograr el ascenso. Con estos dos factores, la lesión del base y tener un pívot nacional de calidad, se hizo el primer cambio de americano de los muchos que ha habido en esta época. George Gilmore, que había sido MVP en Israel, sustituía a Keit Hill, base por pívot, quedándonos con tres, Otis Hill, Fran Murcia y Mario García. Pero llegó el primer partido de la segunda vuelta y el que iba a ser jugador franquicia se lesionó. Tras varios partidos, con poquitos jugadores y la afición reclamando más fichajes, llegó el esperpéntico partido de Tenerife. En éste, el equipo acabó con 4 jugadores. En la última jugada del partido, Uriz, que ya había empezado su recuperación, pero no había vuelto a los entrenamientos del grupo, salió los últimos segundos del partido en vaqueros. Para callar la demanda de fichajes se trajo a Gastao Junior, jugador de 2,12 m que había sido internacional brasileño.
Los resultados no llegaban y se destituyo a José Luis Oliete, ocupando su puesto Ranko Zeravika, que ocupaba un cargo ambiguo en la directiva. A pesar de haber sido un Dios en esto del baloncesto, llevaba ya muchos años sin entrenar y sus métodos basados en la disciplina, no fueron para nada revulsivos, más bien todo lo contrario. A José Luis Oliete, por ser “ un hombre de la casa”, lo nombraron Jefe de Cantera, puesto del que fue destituido la temporada siguiente.
El yugoslavo, estuvo solo tres partidos, hasta que vino a Zaragoza Alfred Julbe. Su trayectoria también tuvo luces y sombras y el equipo estuvo obligado a jugar el play-out de la permanencia con el Ciudad de Huelva, para lo cual, desde la cúpula directiva, se echó la casa por la ventana y se miró en la liga italiana recién acabada, fichando a Washington, Petrusca y Diego Ciorciari, dando los tres un rendimiento excelente. El público pedía la renovación de los “Tres tenores”. El club firmó al argentino, lo intentó con el americano con pasaporte comunitario y dejó pasar al alero americano.
En la temporada siguiente, se ofrecía el puesto de segundo entrenador al que ahora se le ha ofrecido el puesto de primero, SITO ALONSO, entrenador del Baloncesto Monzón de la liga EBA. Ante la negativa de éste para sustituir a Raúl Capablo, (otro hombre de la casa, pero a diferencia de Oliete, sin ninguna experiencia en el banquillo).Como primer entrenador continuaba Alfred Julbe. El primer fichaje de la siguiente temporada fue Lester Earl, que vino como especialista defensivo. Esta fue la tónica a la hora de elaborar la plantilla. A diferencia de la temporada anterior que el equipo se construyo con retales de equipos ACB, la campaña a empezar, tuvo como nota característica primordialmente, el fichaje de jugadores que habían militado en LEB: Doblado, Ferrer, Mesa, Sabaté y que cada uno de era especialista en una faceta del juego. Solo el descubrimiento de Matías Lescano, un jugador muy polivalente
Además, hubo cambios en el organigrama directivo. Joaquín Avellanas, dejaba el cargo de Gerente, así como, Arturo Sisó sustituía a la anterior Jefe de Prensa.
Los primeros partidos, ganando en casa, pero perdiendo fuera, vieron como el público coreaba a Javi Mesa cuando jugaba Fran Murcia, dado la apatía de este. El jugador de origen murciano, era una sombra de lo que fue y el público se lo recriminaba. Finalmente, estuvo de baja por lesión, sin que nadie ocupara su puesto en la plantilla. El equipo consiguió una racha impresionante de partidos ganados y la falta del “ 15” no era tan importante. Pero el retraso de Lester Earl tras las vacaciones navideñas, dejaba al equipo con solo dos pivots: Otis Hill y Javi Mesa, teniendo que jugar muchos minutos de 4, José Ferrer, al igual que la temporada anterior ocurriera con Josep Cargol.
Tras el éxito deportivo y organizativo en la Copa del Príncipe 2004, el equipo cayo en picado, perdiendo su posición privilegiada en la tabla. La lesión de Lescano, fue un factor psicológico que influyó en sus compañeros que no estaban preparados para asumir otras funciones de las que son especialistas. El público volvía a estar por delante del Club y se demandaba un fichaje para suplir la ausencia del argentino. Fichaje que no llegó. Se confirmaba la rescisión de contrato de Fran Murcia, pero no vino nadie en su momento para sustituirlo. Lo que si llegaron fueron derrotas que hicieron cundir el desanimo en la afición. Para contrarrestar éste, Lescano reapareció antes de tiempo, teniendo mas adelante una recaída. Lester Earl, que había tenido una primera vuelta aceptable, también se lesionaba de un tobillo y su rendimiento también empezó a disminuir. Francisco José Zapata, jugador del EBA del UGT Aragón, completaba los entrenamientos en sustitución del americano. Nada de lo que había en el mercado, convencía a José Ángel Arcega, mientras que los aficionados veíamos impotentes como otros equipos se reforzaban, precisamente en la misma posición, León, sin ir más lejos.
José Ramón Esmoris, el que vino a ocupar la plaza de Murcia, estaba ya apalabrado en la Copa del Rey de Sevilla, pero aun no se sabe porque, llegó a Zaragoza un mes más tarde
Al final solo una semana antes del inicio de los playoffs, se cambió a Lester Earl por un Rocky Walls, quizás por el hecho de que el nuevo americano fue una bestia en el primer partido que el CAI perdió en esta época en el Príncipe Felipe contra el Drac Inca en noviembre de 2002/2003. Pepe apostó sobre un jugador conocido. El jugador que tuvo una buena actuación en los dos partidos de Plasencia, se diluyó como un azucarillo. Normal, no se puede fichar a un jugador una semana antes de la fase decisiva de la temporada. Un jugador que no sabía nada de español.
Tras los 10 partidos de playoff, recordar que el CAI fue de los 4 equipos que jugaron las semifinales, el que más partidos tuvo que jugar, además de los viajes, el equipo estuvo en el último partido con vida en un pabellón granadino entregado a sus colores, con gradas supletorias que llevaron a su equipo en volandas. Una segunda parte nefasta, privó a os aragoneses de ver cumplido su sueño. Importante dato lo del factor cancha. Si la directiva hubiera movido ficha, no se tendría que haber perdido el factor cancha en los meses de enero-marzo.
Para la siguiente temporada, de los 12 jugadores que llegaron al 5º partido de semifinales, solo valían 3. Un nuevo entrenador y 6 nuevos jugadores para empezar otra vez la liga de 0. Dadas las críticas recibidas por la especialización de cada jugador, esta nueva plantilla se confeccionó sobre la base de jugadores experimentados en ACB y polivalentes. Tras una pretemporada muy dubitativa, se empezó la liga con solo 9 jugadores y solo 3 pivots, algo increíble en un club profesional. Los abonados al CAI, que este verano sufrieron una fuerte subida de sus abonos, para jugar en la misma categoría, una vez más demuestran su conocimiento de este deporte. Se aclamaba la llegada de un 4º pívot. Borja Vidal Fernández era aclamado en su debut en el Príncipe Felipe, coincidiendo con una inicio de liga horroroso (3-6) perdiendo partidos contra equipos como Melilla o Algeciras. El fichaje del asturiano, parece que respondía mas a un intento de calmar la situación, que a un convencimiento de su fichaje, puesto que Oscar Quintana no es un entrenador que haga largas rotaciones.
El vestuario era un motín y por una vez, el pagano fue un jugador, en lugar del entrenador. Perfecto es una opción. CAI y Bilbao Basket hicieron un cambio de cromos e hicieron un trueque de bases. Pero el equipo sin tener un tercer base, que se ha demostrado que es necesario, como cuando esta misma temporada Galilea tuvo un esguince y tuvieron que jugar de base Lescano y Urtasun.
En el mes de enero de 2005, vimos muchos mas bandazos de esta institución. Tras la lesión de Jhon Brown y quedarse el equipo con solo tres pivots (una vez más), tras la salida de Javi Mesa del UB La Palma , se le llamó para completar los entrenamientos del equipo. Curioso, en mayo no vale para la primera plantilla y en enero, si vale para entrenar. Esta situación tan surrealista apenas duro un par de días, porque Javi Mesa se enroló en las filas del Forum ACB. Ahora, tras el fiasco de la Copa del Príncipe, se va Quintana y se realiza el 4º cambio de entrenador en dos temporadas y media, aunque Sito Alonso, el que se propuso para segundo entrenador hace un año, estuvo muy cerca de convertirse en el máximo técnico, al final fue Alfred Julbe el elegido, para intentar enderezar un rumbo de una nave perdida, desorientada, deambulante. Afortunadamente, un entrenador de futuro como Sito Alonso, no va a tener que enfrentarse prematuramente a otro fracaso como sería no ascender por tercer año consecutivo.
Afortunadamente ahora se va el máximo responsable de la parcela directiva hasta ahora, teniendo el entrenador catalán doble responsabilidad, la técnica y de planificación deportiva. Su contrato expira en junio, sin tener el premio de la continuidad en caso de ascenso. En esa fecha, los máximos dirigentes quieren poner a un nuevo Director Deportivo.
Se ha recuperado el basket de elite o pseudo-elite para la ciudad, pero se han desaprovechado tres años. Ciudad de Huelva, el equipo con el que nos jugamos la permanencia en la liga LEB- 1, ha seguido con el mismo entrenador con el que jugó ese play-out, con evidentes mejoras de resultado, jugando el año pasado el playoff por el título poniendo en aprietos al Bilbao Basket y este año estando entre los 4 primeros clasificados.
Todo lo que ha pasado en estos tres años, nos dicen bien a las claras que el proyecto está hecho con muy pocas miras, que no se piensa en el largo plazo, sino en el día a día. Que los bandazos de este club, no solo los ha dado el Director Deportivo, también la directiva. En la calle hay temor de que el máximo sponsor del club, que termina su contrato de patrocinio esta temporada, deje de apoyar al club en caso de otro fracaso deportivo. No olvidar que la institución financiera patrocina otros equipos deportivos, algunos de ellos como el Balonmano Aragón, con posibilidades de ascender a la máxima categoría.
A ver si de manera definitiva se endereza el rumbo y se dirige a la ACB y tener un equipo que una vez ahí, pueda conseguir la permanencia. Yo no pido que se luche por entrar en Europa o Copas, pido que se consiga una estabilidad en un club al que los aficionados hemos dado mucho en estos tres años y hemos recibido muy poco.
Turner |

Tener el factor cancha a favor en playoffs, influye algo mas que lo obvio de empezar la eliminatoria de cero y tener el partido decisivo en tu cancha. El que la mayoría de las eliminatorias las gane el equipo mejor clasificado en la liga regular, puede responder a pequeños matices, mas allá del mejor o peor estado de forma de cada equipo, que aunque siga siendo el factor fundamental, veremos que hay cosas que pueden ayudar a sumar o restar según el caso que se dé.
Por un lado, está el público. Las distintas aficiones, se motivan especialmente para este tipo de partidos. Los pabellones se multiplican de bocinas y panderetas en muchos casos. La gente que normalmente no anima, esos días salen afónicos y si en la “Reagular Season ” se apura el inicio del partido tomándose algo en los bares cercanos, en playoffs, la gente va con tiempo al pabellón y ya están sentados en sus localidades en el comienzo del partido. Además sabiendo que todos los de su alrededor, esperan el inicio del choque con ansia y seguros del gran ambiente que se va a formar.
Está motivación por animar a tus colores, puede ir incrementando, conforme se haya desarrollado la serie, por declaraciones del entrenador rival, gestos de algún jugador, crónicas de la prensa del otro equipo, etc., etc.
Por otro lado las directivas de los equipos que juegan como local, harán todo lo posible para crear las máximas posibilidades de apoyo a su equipo, algunas de ellas rozando la ilegalidad o poniendo en claro peligro la seguridad pública. Ejemplos de esto, lo tenemos en los últimos Playoffs por el título. Plasencia vendiendo mas entradas que capacidad tenía su pabellón, con gente colgada de las barandillas y sentadas en los pasillos de evacuación, Granada colocando gradas supletorias y el mismo CAI Zaragoza , cambiando los banquillos, colocando al equipo extremeño delante de los aficionados y no de los periodistas, como es habitual en el Príncipe Felipe.
Para los jugadores, el factor cancha les puede influir de varias formas. Jugando en casa, tienes el apoyo de tu gente para ayudarte cuando las cosas salgan mal, apoyo que te dará unas ganas extras de hacerlo bien, de luchar cada pelota,. Por otro lado, aunque menos importante, los jugadores juegan donde entrenan. A pesar de que las normas sobre canchas son iguales en todos los sitios, hay aros más duros que otros, aros que rebotan más o menos. Los jugadores están acostumbrados al parquet donde se juega, a la iluminación. Pequeños detalles, que pueden hacerte colocar- de manera consciente o inconsciente- en el lugar adecuado para una jugada decisiva, como podría ser un rebote en los instantes finales. Además mantienen la rutina, su sitio para cambiarse en el vestuario, su hora de llegada al pabellón, etc. Cuando esta rutina profesional se rompe, se crean pequeñas inquietudes en el interior de cada uno.
Una de las técnicas psicológicas en deporte consiste en la visualización previa del partido que vas a jugar, donde se les enseña a los deportistas a jugar el partido previamente en su cabeza. Todos estos detalles de un pabellón que ya conoce de sobra, hará al jugador que practique esta técnica, un mejor enfoque mental del encuentro, propiciándole una mayor concentración.
Pongámonos ahora en la piel del que tiene que jugar en pista contraria los partidos decisivos de la temporada.
1º Factor a tener en cuenta.
Los desplazamientos.
Estos se han de efectuar en un autobús, nada cómodo para personas de 2.00 metros , que ocupan sus dos asientos y los dos que tienen detrás. Afortunadamente las expediciones de una plantilla de baloncesto son de unas 18-20 personas y los jugadores se distribuyen por el autobús, para no molestar a sus compañeros y poder ocupar esos 4 asientos para él solo.

Veamos los kilómetros de los equipos que jugaron las semifinales el año pasado. Granada y León, tuvieron que coger el avión en la primera eliminatoria, para viajar a La Palma y Menorca, respectivamente. Viajes más cómodos sin duda. Bilbao realizó un viaje a Huelva ( 939 Km ) y un viaje a León ( 359 Km ). En total, ida y vuelta a Huelva y un viaje a León (la vuelta de León ya era equipo ACB), 2.237 Km .
Por parte aragonesa, dos viajes a Plasencia ida y vuelta, unos 1000 Km cada viaje y 3 viajes Granada-Zaragoza para decidirlo todo en la capital nazarí en el quinto partido (759 cada viaje), hacen un total de 4.277 kilométros, en prácticamente un mes.
Muchos kilómetros en un mes, con muchos partidos de playoff (10), jugándose prórroga en dos de ellos (primer y cuarto de la ronda de cuartos contra Plasencia). Mientras Granada, que había viajado en avión a La Palma y sentenció allí su eliminatoria, tuvo una semana para descansar. Es decir, tener los dos factores en cancha en contra, te hace viajar mucho más y arrastrar el consecuente cansancio.
2º Hoteles.
Para que los jugadores puedan descansar bien, necesitan camas acordes a su altura. Muchos hoteles no están preparados para estas eventualidades y se suple esta carencia con los típicos cojines o muebles anexos que se ponen en los pies. En lo que afecta al CAI, muchos equipos de la liga LEB, no son capital de provincia, agravando este problema. Aunque parece ser, que los 8 que este año entrarán en playoff, son ciudades mas o menos grandes, por lo que ese problema debería ser menor.

Siguiendo este punto, la expedición tiene que ajustarse a unos horarios para el desayuno y comida, algo que sería más flexible de jugarse en tu propia casa, dado que no existen las concentraciones previas en Baloncesto.
También puede influir las comidas que realice el establecimiento hotelero. Si bien, el médico y preparador físico recomendarán que los deportistas ingieran determinados alimentos: hidratos de carbono principalmente, no sabemos hasta que punto, sus sugerencias serán oídas. Descartándose, como pasa con la participación de la selección española de fútbol en los grandes eventos, la presencia de un cocinero propio.
Queda demostrado que los dos equipos que ascienden, son los que terminan en los dos primeros puestos de la tabla; Tenerife y Murcia el primer año y Bilbao Basket y Granada el año pasado. Nunca han ascendido a la vez, dos equipos fuera de esas posiciones. Tanto directiva, como jugadores, cuerpo técnico, medios de comunicación y afición vamos a tener que dar el do de pecho para salvar esta desagradable situación. No nos la juguemos a llegar al quinto partido de playoff e intentar resolver en él; Hay que ganar uno de los dos primeros partidos de la serie en pista contraria y esta vez si, sentenciar en el Príncipe Felipe. Zaragoza se merece la ACB y no podemos dejar escapar muchas oportunidades. Por eso, mas fuerte que nunca gritemos:
AUPA CAI. 28 Marzo 2005 |