
Nadie dijo que la vida fuese fácil, ni que los senderos que nos guían hacia nuestros anhelos estén libres de obstáculos; de hecho la dificultad otorga un plus de satisfacción en la consecución de los diferentes logros que jalonan nuestras pequeñas existencias.
Tomada conciencia de esta situación, hay que diferenciar la existencia de obstáculos naturales, de los colocados de forma más o menos premeditada en el camino por personas ajenas (o no) a los diferentes procesos.
En esta dinámica se encuentra inmerso en la actualidad el club de nuestros amores; un equipo que, sólidamente construido y reforzado a lo largo de la temporada, logra en un magnífico final de temporada encaramarse a la segunda plaza de la clasificación en la liga regular, obteniendo por primera vez en cuatro años de historia el vital factor cancha y solventar con suficiencia su primer enfrentamiento de play-off ante Tarragona.
Por tanto podríamos decir que los pétalos de rosa adornan el camino que conducirá al CAI a la liga ACB. Pero llega Murcia, en efecto y eso traerá consigo suficientes espinas a la trayectoria del CAI, que sin duda caísta analizará de forma detallada y completa como es habitual en él.
No voy a hablaros pues de esas espinas , las naturales, las esperadas, sino de aquellas que, como ahora le pueden colocar en el camino.
La cuestión ya ha sido denunciada en nuestro foro, pero quiero ofrecer algunos datos reveladores. Como a estas alturas ya sabréis la mayoría “Il Divo” actúa en el pabellón Príncipe Felipe, el próximo día 19 de Mayo, la cuestión aparentemente inocente, arroja unos interesantes daños colaterales que vamos a analizar.
El primero y principal determina, que como consecuencia directa, el equipo de baloncesto que pugna por volver a codearse entre los grandes de nuestro país, se ve privado desde el lunes , de poder entrenar en la cancha donde se jugará su ser o no ser, su futuro y las ilusiones de miles de zaragozanos.
Desde ese momento, vivirá su particular exilio , barajándose diferentes alternativas para realizar la necesaria y vital preparación, si bien parece que la opción de Helios cobra fuerza, por la modernidad de sus instalaciones y no se olvide, la época, ya calurosa del año en la que estamos, ya que dicha instalación carece de la climatización necesaria.
No será hasta el propio día de partido, jueves cuando, puedan volver a su cancha a realizar una sesión de tiro; viéndose privado nuevamente de su cancha el viernes, día decisivo entre el primer encuentro y el segundo a celebrar el sábado 20.

Pensaréis que cuál es el motivo de dicho peregrinar pudiendo utilizar alguna de las canchas auxiliares del propio pabellón, esa solución se ha descartado totalmente por la dureza del piso, que ya ha provocado y agravado más de una lesión en lo que llevamos de temporada. ¿Y mientras qué ocurrirá con Murcia? ¿Se verá obligada Basket Zaragoza 2002 a hacer frente a una sanción pecuniaria por no poner a disposición de los pimentoneros la cancha de juego para realizar sus entrenamientos?
No debería ser así; en cualquier caso aunque se vea obligada a hacerlo en primera instancia, deberá repercutir dicho dispendio a la Sociedad rectora del Pabellón Príncipe Felipe, es decir a Zaragoza Deporte municipal .
En cualquier caso llama poderosamente la atención la curiosa planificación realizada por un hombre de baloncesto, de los de “toda la vida” como José Antonio Martín Espíldora, a la sazón gerente de la mencionada sociedad, incluyendo en la programación un concierto de forma simultánea a la disputa de un play-off por el ascenso de un equipo, que es, no se olvide, heredero del testigo de otro, para cuya gloria, mal que le pese a algunos fue construida dicha instalación municipal.
¿Tan difícil era prever esta hipótesis?
¿Es consciente la ciudadanía del daño que le puede acarrear esta situación al equipo en un momento no ya crucial, sino histórico de su existencia?
¿Cuántos espectáculos de hielo y conciertos van a prevalecer sobre un equipo capaz de generar ilusión en tantos y tantos zaragozanos?
¿Cuántas más espinas habrá de sortear este club para salvaguardia de otros intereses?
Déjenme por favor, disfrutar del aroma de las rosas.
Titanic, desde la Alquimia de las Emociones.

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