
Vengo observando con interés desde el comienzo de temporada, las reacciones de los aficionados, fundamentalmente a través del foro y de verdad, me sorprenden las reacciones, vinculadas con la prisa, de algunos sectores del soberano público.
Y me sorprenden, más si cabe, tras la a priori, buen acogida que tuvo la confección de la plantilla, con esa apuesta por fomentar la potencialidad del juego exterior cubriendo las plazas de jugadores extracomunitarios con jugadores de perímetro.
Pero claro, en esta bendita tierra nuestra los americanos tiene que ser los mejores y además desde el primer día, que obtengan la mejor valoración y que masacren a sus rivales, sino, no estamos satisfechos.
Da igual el número de partidos que llevemos, ante cualquier derrota, una serie de personas se dedicarán, puntuales a la cita, a pedir la cabeza del entrenador, de los americanos, o del presidente de forma rotatoria y sistemática.
Es curioso porque estas personas demuestran una especie de ansiedad por el cambio a mi juicio desmesurada y precipitada.
Curiosamente algunos de ellos son los mismos que se quejan de que este año solo continúa Lescano respecto a la actual plantilla…
En determinados momentos, es necesario mantener la cabeza fría, y esperar, dejar que los trabajadores se acoplen a su nuevo puesto.
¿Os imagináis lo que ocurriría en las empresas si a las dos o tres semanas de ingresar en una nueva sociedad, nos diesen el finiquito porque alguien considerase que nuestro rendimiento debería haber sido mucho mayor? De nada servirían por supuesto, informes sobre nuestros logros en otras entidades que en su día avalaron nuestro cambio de rumbo... Nos veríamos avocados a comenzar de nuevo, merced al juicio en la mayoría de las veces precipitado, de un directivo aquejado de la “ansiedad por el cambio”.
¿Es positivo tener esa mentalidad o es preferible conservar un poquito de calma?; ¿Tanto cuesta realizar una valoración positiva sobre el partido de Lleida, donde se ganó gracias a los jóvenes? ¿Os dais cuenta de que el día que los americanos comiencen a sumar estaremos en presencia de un equipo muy temible?
A muchos les sería indiferente; si los americanos metiesen 60 puntos entre los dos; entonces hablaríamos de Keysdependencia , de que no tenemos banquillo, de que cómo se fichan jugadores tan inexpertos...es decir, se querría precipitar algún otro cambio.
Un guiño a la historia: ¿Os acordáis de Wayne Robinson , el pivot negro que formó pareja con Brian Jackson a mediados de los 80 en el Real Madrid? Pues su comienzo de temporada no pudo ser más calamitoso...muchas voces se alzaron pidiendo su cabeza, pero afortunadamente alguien tuvo paciencia y supo esperar; los resultados sostuvieron su decisión.
Se trata tan solo de un ejemplo, pero en ocasiones duele que se alcen voces con demasiada ligereza cuestionando la profesionalidad o el buen hacer de deportistas, que hasta donde me consta, están implicados con un proyecto real de presente y de futuro.
No olvidemos asimismo, que detrás del jugador se halla una persona, y que en este proyecto deportivo se ha tenido muy en cuenta, no solo las habilidades profesionales de los seleccionados, sino también las interpersonales.
Refrenemos la ansiedad y disfrutemos del espectáculo, que este año vamos a vivir en el Príncipe Felipe.
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