
Tal y como ha anunciado la Sociedad Basket Zaragoza 2002, el próximo 1 de julio, Alberto García Chápuli pasará a desempeñar el cargo de Director General de la misma.
En un anterior artículo analizaba las habilidades o capacidades interpersonales que un Director Deportivo debía aglutinar para acometer de forma solvente su tarea.
Analizaremos aquí esta nueva figura tratando de analizar básicamente su misión dentro de la Sociedad Anónima y cuáles serian sus funciones principales.
Su misión debería ser diseñar e implementar la política general de la empresa, a corto, medio y largo plazo (de ahí la importancia de un contrato con una duración de al menos tres años).
Deberá ser el máximo responsable de la dirección y coordinación de todas las actividades de la Sociedad, en caso de que esta función no sea desempeñada por un directivo que además sea miembro del Consejo de Administración.
Sus serían, en primer lugar, velar por el cumplimiento de las disposiciones dictadas desde el Consejo y establecer los principios de actuación necesarios para ponerlos en práctica.
Además deberá coordinar las distintas áreas o divisiones de la compañía supervisando la correcta aplicación de las políticas establecidas.
También le corresponderá determinar los principios, valores y objetivos de la organización.
Finalmente y no por ello menos importante, deberá proponer al Consejo los presupuestos de la Empresa, así como los programas de inversión necesarios para lograr los objetivos marcados.
Evidentemente cada Consejo de administración tiene la potestad para dotar de mayor o menor contenido o relevancia este puesto, pero parece clara la intención en este caso del Presidente de optar por el nombramiento de una persona que no sólo abarque la confección de una plantilla (Director Deportivo), sino que genere estructura y aporte valor añadido a la organización.
El nuevo Director General abarcará en su supervisión áreas tan trascendentales como la financiera, comercial, o de marketing, tratando de establecer la adecuada sinergia que concluya en la consecución de los objetivos marcados.
Su formación universitaria (Licenciado en psicología con un postgrado en psicología deportiva) es adecuada para el desempeño; es de suponer que a ello aportará conocimiento de de dirección y administración de empresas, fruto de su formación y de su trayectoria en el Real Madrid.
Con esta delimitación he tratado de dotar de dimensión al cargo y de diferenciarlo del de Director Deportivo, si bien las habilidades y rasgos de carácter analizados en el anterior artículo “selección de director deportivo por competencias” serían comunes y deberán integrar su desarrollo profesional.
Desde la alquimia de las emociones, Titanic.
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