Hoy empieza la segunda época de Zaragoza en la Liga ACB. Después del desierto y de la nada, después del sufrido tránsito por la Leb Zaragoza recupera su lugar en la primera división del baloncesto nacional. Y lo hace con un único y exclusivo objetivo, la permanencia, tal y como corresponde a un recién ascendido. Y en el caso de este Cai también a un debutante en la máxima categoría.
La ilusión es máxima, los deseos que tenemos todos por ver a algunos de los mejores jugadores y equipos de Europa son tremendos. Zaragoza, el Príncipe Felipe y su afición se han ganado a pulso el derecho de recuperar aquellas sensaciones del pasado al recibir a equipos y jugadores de primer nivel. Pero esos deseos, esas ilusiones no pueden cegarnos a la hora de percibir la verdadera realidad de este equipo. Y esa realidad pasa por lograr la permanencia en la categoría.
El Cai ha construído un equipo que se presume competitivo en relación al presupuesto disponible, medio-bajo de la categoría. Ha gestionado el verano de manera impecable fichando, salvo algún pequeño detalle, exactamente a los jugadores que quería. Y conservando a los que quería conservar, algo que a veces resulta incluso todavía más difícil. Esos jugadores nos gustarán más o menos, presentarán unas expectativas más o menos optimistas, pero son los que el Cai quería y los que ha conseguido fichar y conservar para configurar una plantilla completa y equilibrada en relación a su nivel presupuestario.
Evidentemente que es mejorable …. todas las plantillas lo son. Personalmente, y con la mano en el corazón, añadiré que la configuración de esta plantilla supera mis expectativas más optimistas porque hay algún jugador que jamás pensé que pudiera jugar en el Cai en el año de su regreso a la ACB. Ahora a trabajar y a construir un equipo para conseguir el objetivo.
Objetivo que no es otro que la permanencia. Estos últimos días, en sendas entrevistas en la página web oficial del club tanto el Director General del Cai como Starosta señalaban la permanencia como objetivo. Eso sí, sin renunciar a soñar con algo más, porque si vemos la clasificación de la liga ACB la temporada pasada veremos que podría haber un nutrido grupo, entre ocho y diez equipos, que luchen por la permanencia e incluso por algún puesto de playoff dada la extrema igualdad de la liga. Una liga muy dura y muy complicada en la que el Cai tendrá que batirse el cobre en cada una de las jornadas de la competición y en la que cada victoria habrá que ganársela a pulso.
Una liga en la que como no podía ser de otra manera los partidos de casa volverán a ser importantísimos. Y en los que el apoyo de la afición volverá a ser primordial. Sé que es difícil, muy difícil, pero tenemos que intentar vivir cada partido en casa como un partido de playoff, como una auténtica final, venga el equipo que venga, sean los jugadores que sean, porque el mayor o menor éxito de la temporada pasará con casi total seguridad por el número de victorias conseguidas como local.
Porque hemos peleado durante mucho tiempo para poder disfrutar otra vez de esta liga. Bueno, algunos la disfrutaremos otra vez porque hay otros muchos que la van a disfrutar por primera vez. Pero tanto unos como otros, los primeros por recuperar sensaciones pasadas y los segundos para poder experimentarlas, estamos deseando que se inicie la esperadísima y deseadísima liga ACB 2008-2009, que además tendrá el espectáculo de la Supercopa ACB como gran aperitivo.
Día I, Año I, Época II. Zaragoza, el Príncipe Felipe, el Cai y su AFICIÓN inician una nueva travesía por la liga ACB. Ojalá que sea por muchos años. A disfrutarla.