ADIOS A LA CONTINUIDAD
Martes, 30 de Mayo de 2006Está visto que la continuidad de un proyecto en el Cai Zaragoza es absolutamente imposible, por lo menos, de momento. Con la inminente nueva marcha de Alfred Julbe se cierran otra vez las puertas a la permanencia de un mismo entrenador dos temporadas seguidas en el Cai. Pero aparte de eso, lo que realmente se imposibilita es la continuidad del proyecto.
Ya lo señalé el domingo pasado. Para que haya continuidad el entrenador debe continuar. Es la base de la continuidad. Tú puedes repetir el mismo equipo, pero si cambias al entrenador, lo cambias todo. Cambias los métodos de trabajo, la filosofía del equipo, el estilo de juego, los sistemas, los entrenamientos, los roles de los jugadores, lo cambias todo porque no hay dos entrenadores iguales. Podrán ser muy parecidos, pero iguales nunca. Y es un volver a empezar desde el principio. Obviamente cuántos más jugadores permanezcan mejor, pero nunca será lo mismo que si mantienes al entrenador.
Alfred Julbe se vuelve a marchar, firmando en sus dos salidas las dos mejores temporadas del Cai. No habrá ascendido, pero han sido las dos mejores temporadas del equipo. Y eso es un hecho irrefutable. Y la de este año todavía con más mérito. Para empezar por el presupuesto del equipo, el más bajo de estas cuatro temporadas. Y como muy bien señaló nuestro Director General, el 5º-6º presupuesto de la liga. Y yo me pregunto ¿ en qué liga se le exige al 5º-6º presupuesto quedar entre los dos primeros ? En ninguna. Sólo aquí. Pues bien, después de todos los problemas de este año, equipo nuevo, composición de la plantilla, lesiones, más lesiones, inconvenientes varios…….., el Cai ha terminado 2º la fase regular, ha igualado la marca de 14 victorias consecutivas de la liga, ha conseguido el mayor número de victorias en una temporada de estos cuatro años, y ha estado a 40 segundos de ascender, más cerca que nunca. Ha hecho la mejor temporada de su corta historia. Otro hecho irrefutable.
¿ Y esto es un fracaso ? En absoluto. La temporada del Cai ha sido magnífica. Y el que diga lo contrario no tiene la más mínima idea de baloncesto. De baloncesto, no de ascender o no ascender. De baloncesto. De lo que es empezar con un grupo nuevo, unirlo y cohesionarlo, trabajar todos los días, superar lesiones, superar el inicio de temporada, construir un bloque, jugar casi todo el año con la plantilla incompleta, la misma convivencia diaria, un conjunto de factores que hay que superar día tras día para conseguir un equipo competitivo. Decir que esta temporada ha sido un fracaso es faltarle al respeto al entrenador, pero cómo es ya casi un “deporte municipal”, no nos sorprende. Pero es faltarle al respeto al trabajo de los jugadores, cuya figura va unida a la de su entrenador. Y al trabajo del Director General, que al principio de temporada se cansó de repetir que “ganaban todos y perdían todos”. La temporada del Cai ha sido magnífica, la MEJOR de estos cuatro años. Veremos quién y cuándo supera esta temporada. Ojalá sea pronto, muy pronto. Porque eso significará que habremos ascendido.
Porque ese es el mayor problema con el que se va a encontrar el nuevo entrenador. Que su única posibilidad de éxito es el ascenso. Ya no sólo por la injustificable vara de medir que existe en nuestra ciudad de lo que es el éxito o el fracaso. Es que su única opción para superar a Alfred Julbe es el ascenso. No le queda otra. Y eso va a suponer una presión sobre el entrenador y los jugadores brutal. Y todo lo que no sea llegar al 5º partido por el ascenso, será empeorar las dos temporadas de Julbe en el Cai ( veremos si con lesiones o sin ellas ). Es decir, el listón queda altísimo. Desde mi punto de vista demasiado alto para trabajar con tranquilidad.Lo que pasa es que hay una sencilla solución. Muy sencilla. Solución que mataría dos pájaros de un tiro. Firmar al nuevo entrenador dos temporadas. De esa manera el entrenador tendría tiempo y tranquilidad para trabajar bien, veríamos a un entrenador dos años seguidos, que a este paso va a resultar un milagro, y “todo” el mundo sabría a qué atenerse con el entrenador ( ya me entendéis ).
Pero claro, para eso nuestro Director General tiene que acertar con el entrenador para que no ocurra lo que sucedió con Óscar Quintana. Porque volvemos a una situación que ya hemos vivido. Y espero y deseo que la temporada que viene no se parezca en nada al desastre que organizaron Pepe Arcega y Óscar Quintana. Por el bien de todos, que no se parezca en nada. Y ahí tiene que entrar la figura de nuestro Director General para marcar diferencias.
Yo no sé si firmará al nuevo entrenador 1 o 2 temporadas. Yo le firmaría dos por lo dicho anteriormente. Pero por favor, que acierte. Que acierte a priori, porque luego nunca sabes realmente cómo van a salir las cosas. Pero que sea, si es posible, un entrenador que conozca la liga, conozca la LEB, con experiencia, con cierto carácter, y que sepa congeniar con los jugadores, que sepa hacer grupo. Que no suceda lo de Quintana y la división en tres claros bloques que hubo ( los de Quintana, los de Julbe y los pobrecitos del medio ).Yo confío en que si este año ha sabido elegir jugadores que lo han dado todo por el grupo, será capaz también de elegir un entrenador de ese tipo. Un entrenador que haga grupo, que haga equipo. Que mantenga la filosofía del Director General. Y a ser posible que practique un baloncesto vistoso, porque con Quintana nos aburrimos mucho.
Y algo fundamental. Que sepa manejar una plantilla amplia, de 10 jugadores mínimo. Recordemos que a Quintana le sobraban jugadores porque sólo jugaba con 8. Le sobraba el 4º pívot, empezamos sin él, y uno de los aleros, se iban turnando Ferrer y Cilla en no jugar. Y eso fue algo que luego tuvo funestas consecuencias. Eso es algo básico. O traemos un entrenador que juegue con 10, o hacemos una plantilla de 8 con dos suplentes claros. Pero que no se repita lo que todos conocemos. Evidentemente yo apuesto por una plantilla larga, 10-11 jugadores, por lo que el nuevo entrenador debería saber manejarla.
En lo referente a la plantilla, volvemos al pasado. Parece claro que esta vez, por fin, van a continuar varios jugadores. Pero por favor, que el nuevo entrenador esté de acuerdo. Que si no le gusta ninguno, todos nuevos. O que el Director General busque un entrenador al que le gusten los jugadores que puedan seguir. Pero que no pase lo que pasó. Ya sé que soy repetitivo, pero no se pueden volver a cometer los errores de la otra vez. Si vamos a empezar un nuevo proyecto, porque lo va a ser, vamos a hacerlo bien. Si se cometen los mismos errores que la otra vez, el proyecto nacerá viciado y estará condenado al fracaso. Confiaremos en nuestro Director General para, cómo ya he dicho, marcar las diferencias.
Por lo tanto nos encontramos ante un volver a empezar, ante un proyecto nuevo, y ante la ruptura de la continuidad. Esto no quiere decir, ni implica, que sea ni bueno ni malo. Ni mejor ni peor. Simplemente es un hecho que se va a producir. El problema es que el nuevo proyecto tiene ante sí el mismo reto que los anteriores, pero con un altísimo listón ya marcado, dos quintos partidos por el ascenso. Y ese listón, su comparativa, puede ser, será, un gran inconveniente.
Acordaros cómo en la temporada de Quintana ciertos medios le iban buscando la correspondencia con la temporada anterior de Julbe. Decían que llevaba el mismo balance de victorias-derrotas. Efectivamente. Hasta el punto dónde el equipo de Julbe despegó, y el de Quintana no. Y le tuvieron que echar. A él y al responsable del desastre, Pepe Arcega. Pues al nuevo entrenador y al nuevo equipo le ocurrirá lo mismo. Se le comparará. Es inevitable. Y eso puede perjudicar muchísimo al equipo, al entrenador, al Director General, a todos. Por eso insisto. La figura del nuevo entrenador es clave, es determinante. Y yo le firmaría dos temporadas. Así evitaríamos las posibles dudas iniciales sobre el equipo. La comparación con los dos de Julbe, no. Pero tendrían mucha más tranquilidad para trabajar. Claro que entonces podríamos preguntarnos los motivos de no darle nunca a Julbe dos años seguidos……….
La palabra la tiene nuestro Director General. Confiemos en que acierte en la elección de nuestro nuevo entrenador, y que entre ambos confeccionen la plantilla que nos lleve a la ACB. Ojalá que se cumpla el titular del domingo pasado. Si se cumpliera, hoy sería el tercer día de la temporada del ascenso. Porque nos lo merecemos. Mucha suerte al Director General y buena caza.